Poesía: Manuel Vallejos

Acuario Los pinceles son largos y barbados anfibios: reposan sumergidos en un vaso con agua y solo despiertan tras la untada en la viscosa materia del pigmento. Tu torpeza los espanta: pasas a llevar el vaso con la zurda y escapan asustados mesa abajo. El desastre, como un pulpo, deja tras de sí una mancha…